sábado, 29 de marzo de 2008

Cultura a cambio de disparos

Bagdad, marzo de 2008: una guerra, muchos tiros. Y en medio de todo aquello: Brecht, El círculo de tiza caucasiano. ¿Por qué? Es una manera de homenajear a la cultura en el día internacional del teatro, a pesar de la situación que vive el país. ¿Por qué teatro? “El teatro resucita en las épocas dramáticas”, igual que en la guerra de Sarajevo en 1993 se representó Esperando a Godot, de Becket. ¿Por qué Brecht? “Porque es eterno, polémico y universal”, explicó la directora de la obra a los medios de comunicación. ¿Por qué El círculo de tiza caucasiano? Esta obra fue escrita entre 1944 y 1945, momentos difíciles para la historia de Europa. Comenté este hecho con Oriol Broggi, director de la obra en el TNC... “Aparece una gente que tiene que ponerse de acuerdo sobre unas tierras y se pelean pero tienen ganas de entenderse [...] Para ponerse de acuerdo representatn una antigua historia china, una leyenda, representarla entre ellos, es decir, hacen un acto común de teatro, beben vino y comen queso, se divierten juntos cómo hacían los griegos, se ponen de acuerdo y se hacen amigos [...] La obra acaba diciendo, sólo al final, que la tierra es para quién la trabaja”.

jueves, 27 de marzo de 2008

Azcona, un hito


Ayer, 26 de marzo de 2008, se hizo pública la muerte de Rafael Azcona, guionista español. A pesar de que entró en el mundo de la escritura como novelista, Azcona pasa a la historia por su aportación al mundo del cine como guionista. El mismo reconoció que escribía guiones porque le resultaba más fácil que escribir novelas. Hay algunas constantes a lo largo de su carrera: su interés por reflejar en el cine la realidad cotidiana, su convicción de que todo es susceptible de maticesy su desprecio por cualquier tipo de fundamentalismo. El mismo describió su trabajo diciendo que escribía cosas divertidas sobre cosas tristes.

No se discute que las obras maestras del guionista sean sus películas en blanco y negro (Plácido, El cochecito...) ni que El Verdugo sea uno de sus guiones más reconocidos y le convirtió en una referencia cinematográfica a nivel español, pero Azcona ha firmado en los últimos años películas de gran nivel, varias de ellas dirigidas por José Luis Cuerda (La lengua de las mariposas, Los girasoles ciegos...). Aunque siempre recibiera críticas elogiosas y aunque su carrera fuera reconocida con un Goya honorífico en 1997, Azcona siempre mantuvo la discreción, nunca se comportó como lo que realmente era: "uno de los grandes".

miércoles, 26 de marzo de 2008

Made in Spain

Hace unos meses estuve trabajando en el rodaje de Made in Spain, una serie para la televisión americana PBS. José Andrés, el popular cocinero de TVE1 es quien protagoniza este programa que tiene como finalidad dar a conocer en América la cultura española a través de la gastronomía. José Andrés, a lo largo de los diferentes capítulos, va recorriendo las diferentes comunidades autónomas del país, comiendo en los mejores restaurantes y charlando con otros cocineros a la vez que visita los lugares más significativos. En cada región el cocinero asturiano muestra a los americanos la comida típica del lugar.

El equipo, medio americano medio español que usa como banda sonora grupos tan populares como Jarabe de Palo, ha grabado ya bastantes capítulos pero regresaran a España el próximo mes de abril para grabar las Islas Baleares y otras comunidades autónomas que aún no han sido visitadas por el equipo de José Andrés. El rodaje siempre acaba siendo una locura, en broma lo llamamos In sane in Spain... pero la serie se emite desde el pasado mes de enero y la verdad es que es todo un éxito.


martes, 25 de marzo de 2008

El círculo de tiza caucasiano


Puedo afirmar, sin lugar a dudas, que se trata de una gran puesta en escena. La obra tiene mucha fuerza y retiene en todo momento la atención de los espectadores. Desde mi punto de vista, la primera parte acaba resultando demasiado larga: demasiado argumento representado de una manera demasiado monótona. Respecto a la segunda, nada que decir, es excelente. La actuación de Anna Lizaran cautiva al público desde el primer momento y durante toda esta parte mientras la actrix está en escena. Se ha dado mucha importancia a su personaje y ella sabe sacarle partido. Según Oriol Broggi, director de la obra, "es un personaje más que autosuficiente, que obliga a Anna Lizaran a desplegar todos sus dotes teatrales". Impecable también la interpretación que hace Marta Marco de Grusche, la protagonista de la obra, "la heroína que construye la historia", como dice Broggi. Dejando de lado estas dos interpretaciones, los demás actores tampoco desmerecen la obra y la actuación de los músicos también es de mucho nivel. Considero de una calidad óptima el trabajo realizado por la gente del Cabo de San Roque que han hecho suya la música de Paul Dessau y que con su interpretación musical contribuyen a hacer de la obra una pieza de teatro de calidad. Igual que Víctor Estévez, que sorprende favorablemente al público en su condición de narrador de la historia.


Efectivamente, el trabajo en el escenario cumple con su efecto y consigue romper con las teorías de Brecht sobre la distancia emocional entre actores y espectadores incorporando a estos últimos dentro del espacio escénico e invitándolos a vivir la obra que los personajes nos presentan. Oriol Broggi juega con su idea de "el espacio vacío", que Jean-Guy Lecat convierte en un lugar muy teatral, dónde, cómo explica broggi, "el público podrá ver que no hay nada, que son su presencia y el trabajo de los actores los dos ingredientes que hacen que aquello se convierta un espacio para hacer teatro".

sábado, 22 de marzo de 2008

Boscos endins



Entrelazando historias y personajes de los cuentos fantasticos de todos los tiempos. Sondheim i Lapine crean un nuevo cuento, un cuento de cuentos, dónde el talento musical y literario se unen para ofrecer una bella lección sobre el difícil tránsito de la infancia a la madurez y la necesidad de buscar “Boscos endins” el camino hacia la felicidad.


Sales del teatro cantando la pegadiza canción de “Boscos endins, trala lara...”. Durante casi tres horas te conviertes otra vez en niño, revives entre canciones y música los cuentos que han convivido con nosotros a lo largo de nuestra infancia y descubres que pasa en los cuentos tras el final feliz que todos conocemos. Para mí, la segunda parte es completamente innecesaria pues creo que hace la obra demasiado larga y en cambio, ya me gusta que los cuentos acaben con el final feliz que toda la vida hemos oído y hemos contado. Sin embargo recomiendo esta obra de Dagoll Dagom, que te submerge en el mundo de fantasía que a menudo la rutina nos obliga a dejar atrás...